invitada por la Diputación de Zaragoza a través del Taller Escuela Cerámica de Muel para realizar una residencia artística en sus instalaciones durante el desarrollo del Festival de Cerámica Contemporánea CERCO 2021.
Inés Peña, comisaria del Festival, le realiza estas preguntas para que conozcamos mejor su trabajo:
En su obra la ilustración y la cerámica parecen estar unidas. ¿Cómo ha sido su formación artística y cómo se convirtió la cerámica en su principal medio de expresión?
Empecé a hacer cerámica en 2002 en Donieck, Ucrania, en la Escuela de Arte. En aquel momento, no sabía que iba a seguir haciéndola durante toda mi vida. Me gustaba la pintura, la grá fica y la escultura, y para mí es muy interesante tenerlo todo a la vez. La cerámica me da esta oportunidad, y puedo combinar mi interés por los gráficos y la escultura. Más tarde seguí es tudiando cerámica en la Academia Nacional de Lviv (Ucrania) y en la Academia de Arte y Diseño Eugeniusz Geppert de Wroclaw (Polonia). Siempre he sido feliz con mi primera elección, y nunca he querido cambiar de material principal para expresar mis sentimientos. A veces me gusta experimentar y combinarlo con vidrio, metal o madera.

Tus obras se caracterizan por sus formas antropomórficas, dibujos bidimensionales y colores primarios. ¿Cuáles son sus orígenes o su inspiración?
Creo que la mayoría de mis inspiraciones provienen de mi infancia. Todavía recuerdo cómo jugaba con la matrioska. Me doy cuenta de que la forma de pintar las caras y las manos en mis esculturas recuerda a la de las matrioskas de madera.
Los rostros suelen distinguirse marcando claramente sus contornos, el grafismo de estas figuras es característico. Además, estos juguetes contienen muñecos más pequeños, niños y niñas y, finalmente, un bebé. Dibujo figuras sucesivas sobre las formas, como si descubriera el misterio de una matrioska sin abrir una figura tras otra.
Cuando estudiaba en la Escuela de Arte de Donieck descubrí también los juguetes de Dymkovo.
Me admiraba cómo estas sencillas formas podían mostrar la vida de las personas. Las fiestas, los rituales se reflejaban en esas figuras, llenas de detalles interesantes. Gracias a ellas, llegué a saber qué ropa tenía la gente, qué animales tenían en sus casas, cómo una comida común los reunía en la mesa. Los colores primarios y los dibujos sencillos cubrían esas figuras.
En su obra la ilustración y la cerámica parecen estar unidas. ¿Cómo ha sido su formación artística y cómo se convirtió la cerámica en su principal medio de expresión?
Empecé a hacer cerámica en 2002 en Donieck, Ucrania, en la Escuela de Arte. En aquel momento, no sabía que iba a seguir haciéndola durante toda mi vida. Me gustaba la pintura, la grá fica y la escultura, y para mí es muy interesante tenerlo todo a la vez. La cerámica me da esta oportunidad, y puedo combinar mi interés por los gráficos y la escultura. Más tarde seguí es tudiando cerámica en la Academia Nacional de Lviv (Ucrania) y en la Academia de Arte y Diseño Eugeniusz Geppert de Wroclaw (Polonia). Siempre he sido feliz con mi primera elección, y nunca he querido cambiar de material principal para expresar mis sentimientos. A veces me gusta experimentar y combinarlo con vidrio, metal o madera.

Tus obras se caracterizan por sus formas antropomórficas, dibujos bidimensionales y colores primarios. ¿Cuáles son sus orígenes o su inspiración?
Creo que la mayoría de mis inspiraciones provienen de mi infancia. Todavía recuerdo cómo jugaba con la matrioska. Me doy cuenta de que la forma de pintar las caras y las manos en mis esculturas recuerda a la de las matrioskas de madera.
Los rostros suelen distinguirse marcando claramente sus contornos, el grafismo de estas figuras es característico. Además, estos juguetes contienen muñecos más pequeños, niños y niñas y, finalmente, un bebé. Dibujo figuras sucesivas sobre las formas, como si descubriera el misterio de una matrioska sin abrir una figura tras otra.
Cuando estudiaba en la Escuela de Arte de Donieck descubrí también los juguetes de Dymkovo.
Me admiraba cómo estas sencillas formas podían mostrar la vida de las personas. Las fiestas, los rituales se reflejaban en esas figuras, llenas de detalles interesantes. Gracias a ellas, llegué a saber qué ropa tenía la gente, qué animales tenían en sus casas, cómo una comida común los reunía en la mesa. Los colores primarios y los dibujos sencillos cubrían esas figuras.
En su obra la ilustración y la cerámica parecen estar unidas. ¿Cómo ha sido su formación artística y cómo se convirtió la cerámica en su principal medio de expresión?
Empecé a hacer cerámica en 2002 en Donieck, Ucrania, en la Escuela de Arte. En aquel momento, no sabía que iba a seguir haciéndola durante toda mi vida. Me gustaba la pintura, la grá fica y la escultura, y para mí es muy interesante tenerlo todo a la vez. La cerámica me da esta oportunidad, y puedo combinar mi interés por los gráficos y la escultura. Más tarde seguí es tudiando cerámica en la Academia Nacional de Lviv (Ucrania) y en la Academia de Arte y Diseño Eugeniusz Geppert de Wroclaw (Polonia). Siempre he sido feliz con mi primera elección, y nunca he querido cambiar de material principal para expresar mis sentimientos. A veces me gusta experimentar y combinarlo con vidrio, metal o madera.
Tus obras se caracterizan por sus formas antropomórficas, dibujos bidimensionales y colores primarios. ¿Cuáles son sus orígenes o su inspiración?
Creo que la mayoría de mis inspiraciones provienen de mi infancia. Todavía recuerdo cómo jugaba con la matrioska. Me doy cuenta de que la forma de pintar las caras y las manos en mis esculturas recuerda a la de las matrioskas de madera.
Los rostros suelen distinguirse marcando claramente sus contornos, el grafismo de estas figuras es característico. Además, estos juguetes contienen muñecos más pequeños, niños y niñas y, finalmente, un bebé. Dibujo figuras sucesivas sobre las formas, como si descubriera el misterio de una matrioska sin abrir una figura tras otra.
Cuando estudiaba en la Escuela de Arte de Donieck descubrí también los juguetes de Dymkovo.
Me admiraba cómo estas sencillas formas podían mostrar la vida de las personas. Las fiestas, los rituales se reflejaban en esas figuras, llenas de detalles interesantes. Gracias a ellas, llegué a saber qué ropa tenía la gente, qué animales tenían en sus casas, cómo una comida común los reunía en la mesa. Los colores primarios y los dibujos sencillos cubrían esas figuras.
Comparte:
CERCO. Desde el año 2002
Inició en 2013 un nuevo formato, convocando Feria y Premio cada dos años en ediciones alternas
© 2026 Asociación Profesional de Artesanos de Aragón.
Diseñado con ♥ Mano de Mono